Recuerda que...
la frágil memoria
de la mente de tus alumnos
olvida fácilmente lo aprendido
pero la firme memoria
de su corazón
retiene de por vida
lo sentido y lo vivido.
Entonces, si quieres educar,
no pongas el acento
en cargar las mentes
con conocimientos,
llena más bien los corazones
con valores y vivencias.
Recuerda que ...
produces más calor
encendiendo un fósforo
que hablando sobre el fuego,
e iluminas más encendiendo
una vela
que describiendo el sol.
Entonces, si quieres educar,
no impongas caminos
obligando,
muestra tus ideales caminando,
no ahogues con el peso
de normas y preceptos,
contagia tu alegría de vivir
auténtica y responsablemente.
Recuerda que...
los docentes no educan
sin amar...
Entonces, si quieres educar,
ama a tus alumnos como son
y los verás cambiar y crecer
en camino hacia
lo que deben ser.
Y no olvides...
Si amas y vives
en la autenticidad
educas sin proponértelo,
si no amas y no vives de verdad,
no educas
aunque te lo propongas.